Philosophia 24/7

Máximo Soriano Martinez.

Vivo en un constante análisis existencial de la creación y destrucción de los conceptos del ser,
concibo pensamientos que no llevan a nada y me trasladan al mas profundo de los estrepitosos precipicios de la desesperación ilògica. (lo cual es mi favorito consuelo)

Filósofo ecléctico, excentricista numérico y metafísico.
Escepticista de las emociones, resignado del instinto humano, teórico de la antítesis, dogmático de la visión y difusor de distorsiones mentales y actos oníricos.

[12] Y asi, seremos meros esclavos del tiempo por los siglos de los siglos.




jueves, 25 de junio de 2009

Cuestión de tiempo...




Venero al tiempo
pero solo como concepto.
Él, que estuvo en los comienzos
y estará en el final.

El dios inmortal,
abstracto como tal,
a el debo mis plegarias, dirigidas a un cielo sin estrellas, donde el ''infinito'' es solo una broma del universo,oscuro, yermo y frio.

Director de la función mas vista, la mera existencia física, bajo las bambalinas de la vida actuamos sin meta fija.

Improvisando una obra por perder los papeles,
soñando realidades que nunca lo fueron, con esperanzas de recibir un caluroso aplauso al final de nuestro acto, donde todo concluye con un telon mas negro que los abismos de nuestras pesadillas, una conclusión sin créditos ni agradecimientos...


El tiempo es solo una palabra, pero una palabra lo es todo.




[12]

sábado, 6 de junio de 2009

Las palabras mojadas.





De difícil consistencia,
de duración limitada...
caducada subsistencia
a las palabras otorgada.

Si el tiempo es relativo,
también lo es el sentido
cuantos años dura un ''te amo''?
minutos un ''lo siento''?
...la nostalgia del arrepentido.

Cuándo se extingue la vida de las palabras?,
en qué momento dejan de tener sentido?.

Cada día se malgastan miles de palabras,
se pierden cientos de miradas,
y se ahogan un millón de sonrisas.
bajo el tránsito del atardecer...
Y cada amanecer,
ocurre un asesinato,
y cuando el sol es bajado de la orca
marchan las palabras a su descanso;
a la quietud del presente continuo,
al superfluo futuro ''perfecto''
para ser tomadas por sus amantes,
los que nacieron para ellas,
los que conocen que el amor verdadero es solo un sendero,
en la lista de caminos previamente establecidos,
hacia el mismo agujero.

[12] Por una tarde lluviosa de soledad y humo.